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Primeros auxilios en montaña: Heridas graves y otras circunstancias
 
   
     
 

Lo primero que se ha de hacer en caso de gravedad de las lesiones es pedir auxilio. Mientras, se intentará reducir la hemorragia si la hubiera para evitar el desangramiento. Lo primero es pedir auxilio al teléfono de emergencia mientras se intenta minimizar las consecuencias de la lesión. Actuar bien en este tipo de casos puede llegar a salvar vidas.

Hemorragias

Una hemorragia es un brote de sangre incontrolado (la herida no es capaz de cerrarse por sí sola) debido a una herida abierta. El desangramiento puede provocar la muerte. Las hemorragias pueden detenerse con ayuda de un centro de presión; es decir, se emplea un objeto sólido plano (o se puede improvisar con un mechero, una brújula, etc.) colocándolo sobre un cojinete de gasas asépticas a fin de reforzar la presión necesaria para cerrar los vasos sanguíneos. Encima de ambos se hace un vendaje y se mantiene elevada la parte del cuerpo herida. Los accidentes que presentan graves hemorragias deben ser trasladados con la mayor rapidez posible al médico.

Lesiones

Al fracturarse un hueso o articulación por diferentes causas, la primera maniobra consistirá en inmovilizar la pierna o brazo por medio de un entablillado. Éste debe hacerse con cuidado y si se improvisa ha de hacerse reduciendo el daño a la extremidad cuando se sujeta. Las señales en caso de fractura son deformación del miembro fracturado, dolor intenso, e incapacidad al movimiento pero nunca debemos buscar crepitacion o ruido de roce óseo. La movilización para atención en un hospital es necesario. Luego practicar torniquetes arriba y abajo del hueso roto, con lo que evitamos se desangre. Las lesiones sospechosas de la columna vertebral exigen inmovilidad por lo que se debe transportar con sumo cuidado con el herido boca arriba y sin recibir líquidos y medicamentos. Las caídas en grietas requieren maniobras de rescate con nudos prusik y piolets o tornillos como anclaje .

En las lesiones de tórax, en donde hay fracturas de costillas es necesario inmovilizar e impedir que entre o salga aire del tórax, por medio de un vendaje apretado, y un plástico que selle lo mejor posible el paso del aire por la herida.

Las contusiones profundas del vientre, sean o no muy dolorosas necesitan inmovilizarse en una camilla que se puede fabricar con un saco de dormir sujeto con palos largos o bastones. Ésto se hace porque pueden existir hemorragias internas.

Toda lesión de cráneo debe manejarse pensando que coexiste lesión en la columna vertebral en el cuello y debe inmovilizarse transportarse acostado sin que ocurran oscilaciones de la cabeza este consciente o no. Las fracturas del cráneo se pueden diagnosticar por la salida de liquido transparente, sangre por nariz, oídos o boca. Así como dolor craneal intenso, confusión mental o incordinacion muscular. No se debe administrar medicamento.

En el caso que lo ameriten, cuando el transporte es reducido por pocos elementos, el mas débil del grupo debe adelantarse para pedir ayuda. Solo en caso de una cordada en dos se podrá dejar al lesionado pensando que un retraso puede ocasionar congelamiento.

Shock

El estado de shock puede ser ocasionado por la pérdida de mas de un litro de sangre, una hemorragia interna no reconocida también lo puede provocar, al igual que dolores agudos. Una clara señal de shock es la dilatación de las pupilas y la no reacción a estímulos de luz. La palidez extrema, pulso rápido y apenas palpable, manos frías y humedad, inquietud, temblor, sudor frío y respiración descompasada también son señales de un shock. La medida más indicada es tender al accidentado con las piernas ligeramente más altas a fin de facilitar la irrigación del cerebro y administrar analgésicos en caso de haber heridas graves. Abrir las prendas estrechas, cubrirlo, alejar de los ruidos y de luces deslumbrantes. Si se traslada al accidentado con demasiada rapidez los síntomas pueden agravarse, por lo que hay que actuar con prudencia.

Congelamiento

Consiste en la perdida de circulación sanguínea por enfriamiento. Se debe no solo al frió o al viento sino también a botas muy apretadas, se reconoce esta lesión por insensibilidad, dolor, cambios de color e inicialmente en la punta de los dedos, nariz u oídos hasta el color rojo violaceo en etapas avanzadas, el manejo adecuado es abrigar inmediatamente la zona lesionada y dar masaje suave y constante, descendiendo para atención médica correcta. Si existe inflamación intensa del pie o de su totalidad debe retirarse el calzado para aislar la lesión.

Avalancha

Cuando ocurre esto debemos afanarnos en retirar a los lesionados del área donde ocurrió el accidente y dar respiración artificial con masaje cardíaco, pues la asfixia llega a causar la muerte en un lapso de 3 o 4 minutos. No obstante en caso de derrumbe o avalancha es frecuente rescatar a los sepultados, si ellos logran moverse continuamente y crear una bolsa de aire abajo de la nieve, que los cubra, siendo la mejor forma quedar boca abajo o de lado.

Ausencia de respiración

Despejar vías respiratorias flexionado la cabeza de accidentado totalmente hacia atrás, presionando el maxilar inferior hacia arriba, a fin de extender la garganta. En caso necesario hay que extraer cualquier posible cuerpo extraño de la boca, la prótesis dental, o evacuar el vómito, la sangre, limpiando la boca por dentro con un pañuelo envuelto alrededor de los dedos. Si no se nota actividad respiratoria se debe efectuar la respiración artificial. Para ello se suministra la propia exhalación a través de insuflaciones boca-boca tapando la nariz con una mano mientras con la otra se sujeta la barbilla. En casos de niños pequeños se puede hacer insuflaciones boca-nariz, abarcando la boca y la nariz del niño accidentado a la vez. El flujo del aire debe simular la respiración natural del accidentado. La expansión y contracción del tórax del accidentado nos indican si el aire está realmente llegando a sus pulmones.

Mal de montaña

También llamado mal de altura. Este mal no es una enfermedad, En sí es la falta de adaptación del organismo a la altura, a la presión atmosférica. Los síntomas son: dolor de cabeza, vértigo, nauseas, vómito, (achaques clásicos de la adaptación a la altura provocada por la falta de oxigeno. La severidad de estos trastornos está en relación directa con la velocidad de ascenso (automóvil, funicular, avión). De manera inversa, estos síntomas desaparecen al descender a las zonas mas bajas.

Nunca deben administrarse medicamentos diferentes, uno inmediatamente después del otro, siempre hay que esperar que el primero surta efecto.

Únimacente se dejará solo al herido si no existe otra posibilidad, la decisión depende del estado psíquico y físico del accidentado. Nunca se debe dejar sola a una persona que ha perdido el sentido. La persona que vaya en busca de ayuda ha de hacerlo con la mayor precaución a fin de no sufrir un accidente.

 

 
     
 
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