Iniciamos esta ruta en el Puente de Las Herrerías, cruzando el mismo en dirección a Vadillo-Castril y a unos diez metros de cruzarlo tomamos un sendero que sale a la derecha (señal roja y blanca) que se adentra en un pinar. A partir de ahora hemos de ir atentos pues van a ir apareciendo numerosos desvíos y cruces.
Vamos ascendiendo y en poco tiempo nos cruzamos con una pista, nososotros continuamos a la izquierda y en breve obviamos otro desvío a la derecha que asciende, para seguir a la izquierda por la pista que paulatinamente va descendiendo paralelo al Arroyo de la Mesa, al cual nos iremos acercando cada vez más hasta llegar al mismo arroyo, a la altura de un puente de piedra que dejamos a la izquierda. Por esta zona hay ejemplares de pino muy grandes, destacando el Pino del Abuelo.
Siguiendo las señales blancas y amarillas comenzamos a subir por un camino de fuerte pendiente, dejando la infranqueable cara norte de Los Poyos de La Mesa a nuestra derecha según ascendemos.
Encontraremos otro desvío a la izquierda que obviamos, nosotros obviaremos para continuar por la derecha y después de otro tramo duro de pendiente, vamos a parar a una pista donde encontraremos una señal blanca y amarilla y donde tenemos dos opciones para subir a Los Poyos de la Mesa: la más suave y más larga sería continuando la pista a la izquierda, siguiendo las marcas blancas y amarillas del PR; la otra, más corta y de más pendiente sería tomando el camino de la derecha, en dirección a las paredes de Los Poyos de La Mesa. Si vamos en bicicleta debemos tomar la opción de la izquierda, siguiendo las señales del PR hasta Los Poyos de la Mesa.
Si tomamos la opción de la derecha, continuaremos por una pista que en ocasiones se estrecha, hasta llegar situarnos casi en la base de las
paredes de Los Poyos de la Mesa, y donde la pista describe una curva a la derecha. Justo en ese punto, dejamos la pista para adentrarnos a la izquierda por una clara vaguada que tras una hora de fuerte subida sin una senda clara, nos situará en la meseta kárstica de Los Poyos de la Mesa. Esta subida no tiene un sendero claro, si bien lo más fácil es ascender por la izquierda junto al arroyo que normalmente va seco para cuando nos situemos arriba bajo las paredes, ir buscando la salida por la derecha hasta cruzarnos con la pista.
Una vez arriba ya habremos superado todo el desnivel y solamente nos quedará pasear tranquilamente por la pista en dirección sur hasta llegar a Collado Galán, donde sale un camino que tomaremos a la derecha y que nos llevará en 20 minutos a los acantilados de la cara oeste de Los Poyos de la Mesa, donde tendremos unas espectaculares vistas del Valle del Guadalquivir. Al oeste destaca el Gilillo, al Sur podremos ver la Sierra del Pozo, el Picón de los Halcones y la Cordillera de Los Agrios.
Después de recorrer los acantilados y disfrutar de las panorámicas volvemos a la pista y una vez de nuevo en el Collado Galán tomaremos el camino que desciende en dirección sur. A medida que vamos bajando las vistas de la cara norte del Picón de los Halcones
van siendo más espectaculares.
Al poco de bajar tomaremos un desvío a la derecha (señal blanca y amarilla), que gira bruscamente el sentido que llevábamos y que va bajando por el barranco hasta llegar a las ruinas del Cortijo de Los Habares, donde volvemos a tener otra imponente vista del Picón de los Halcones hacia el sur.
Continuamos por la pista siguiendo el Arroyo de Los Habares y encontraremos otro cruce de caminos: a la izquierda la pista que nos lleva al Pino de Las Tres Cruces, pero nosotros continuaremos por la pista de la derecha que nos dejará en el Puente de Las Herrerías, donde iniciamos nuestra ruta.
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