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Whimper afirmaba que Carrel era el mejor escalador en roca que había conocido, pero le sacaba de quicio, J Antoine no aceptaba ordenes.
En el fondo, era un nacionalista, había luchado por la nación Italiana y en su fuero interno deseaba esa primera para su patria.

Siete intentos hizo Whimper por la arista del León, tres de ellos con Carrel, pero nunca sobrepasó los 4200m, siempre quedó a 300 m. por debajo de la anhelada cumbre.
Whimper diseñaba su propio material, tal es así que un año le pararon en la aduana porque entre sus inventos llevaba una escalera plegable, los aduaneros dieron por hecho que era un ladrón y solo pudo colarse por el paso fronterizo convenciendo a los funcionarios que era un artista de circo y aquellos materiales, incluida la escalera, eran parte de su número.

No eran los únicos que creían en la cumbre el extraordinario alpinista Irlandés, el científico, Jonh Tindall está a punto de alcanzar la cima en 1862. Tambien algunos miembros del Alpine Club estaban al acecho

Habiamos dejado a Whimper a finales de julio de 1965, tras su increíble periplo de cuatro semanas, despide a sus guías y se va a Italia en busca de Carrel, este le recibe más esquivo y taciturno de lo habitual. No le dice nada a Whimper, pero ya se había comprometido con un miembro del gobierno italiano Cristino Sella, un buen escalador que acababa de fundar el club alpino italiano………

Afirmaba que si eran capaces de subir la montaña por la cara italiana, se relanzaría la economía de los deprimidos valles italianos y esto convertiría a Carrel en un héroe nacional ………….Toda la fama a Inglaterra
Cuatro días después, se despierta el inglés, compuesto y sin novia. El italiano se había largado a la montaña sin él y lo que es más lo había hecho llevándose con él a todos los guías y porteadores del valle…….. Cabreo consiguiente

 
Y ocurre lo inesperado, aparece en escena por el paso de montaña del pequeño Cervino, lord Francis Douglas, en la que era su tercera campaña alpina. Se ponen de acuerdo retoman el paso y se dirigen a Zermatt.
 

Jonh Tindall

Cristino Sella

Lord Francis Douglas

Reverendo Charles Hudson
 

Y  de nuevo otra circunstancia extraña llegados al hotel Monte Rosa en Zermatt se encuentran con el Reverendo Charles Hudson, escalador de gran prestigio, que acababa de renunciar a una expedición de exploración por el Nilo debido a  su interés por el Matterhorn.

Los dos ingleses se ponen de acuerdo, pero Hudson impone una condición, tendrían que llevar a su compañero de viaje, el inexperto Douglas Hodow, de 19 años que acababa de escalar el Mont Blanc.

Whimper no era partidario de llevarse un novato al Cervino pero Hudson fue inflexible y Whimper accedió. Parten a la mañana siguiente en compañía de tres guías alpinos, Peter Tauwlander, El viejo,  Su hijo Peter, el joven y el notabilísimo guía de Chamonix Michel Crozz.

 

Douglas Hodow
Peter Tauwlander, El viejo
Peter, el joven

Michel Crozz
 
El meticuloso Whimper había improvisado una cordada de fortuna, para la carrera más evocada y romántica de la historia del alpinismo. Dejemos que sea Rebuffat quien nos resuma lo acaecido en la hornli
 
Es por eso que son Wymper y Douglas los que desean unirse a la cordada de Hudson, a causa de la presencia en esta del hombre clave, el guía Michel Croz, Wymper escribe dejando ver exactamente lo contrario: "...así pues invitamos a Mr. Hudson a unirse a nosotros". Hudson acepta que las dos cordadas sean una sola, con la condición de que su joven acompañante, Hadow, sea parte de la expedición (tal y como había previsto). "Me pareció conveniente informarme de las ascensiones que había hecho", continúa escribiendo Wymper; Hudson respondió: "Mr. Hadow ha hecho la ascensión del Mont-Blanc en menos tiempo que la mayoría de los demás ascensionistas"
Con esta estúpida declaración, hecha sin embargo por un hombre tranquilo, inteligente y que conocía bien la montaña, fue la clave de la catástrofe que sobrevendría dos días más tarde. En efecto, ¿Existía alguna relación entre una ascensión exclusivamente sobre nieve (el Mont-Blanc), y una enteramente sobre roca (el Cervino)? Ninguna. ¿Existía alguna relación entre la archiconocida montaña, ascendida por primera vez 79 años antes, y una escalada por terreno virgen, que ha rechazado todas las tentativas? Ninguna. La declaración hecha por el reverendo, a propósito de Mr. Hadow, para justificar su presencia en la caravana es del todo aberrante, pero que Wymper, con una mente lúcida y precisa, la acepte sin inmutarse... "Mr. Hadow fue admitido sin más preguntas", escribió a continuación. De hecho, Wymper, si quiere ir al Cervino, no tiene elección: ha sido Hudson y no él quien ha contratado a el hombre clave: Michel Croz. En el punto en el que se encuentra la situación, (Carrel, en ese momento, se encontraba ya arista de Lion) Wymper no está dispuesto a dejar pasar ninguna oportunidad, incluso con el riesgo enorme de admitir a un joven sin experiencia previa.