Inicio > Especiales > Shackleton
 
 
Aproximadamente un mes después en la latitud 82º 17´ a unos 1200Km del objetivo, Scott decide regresar a la base atormentada por el hambre y el mal estado del propio Shackleton, enfermo de escorbuto. Ante el agravamiento del estado de salud del oficial y a pesar de sus deseos, es repatriado a bordo del buque de apoyo Morning. El comandante Scott permaneció invernando un año más en la bahía McMurdo, con el Discovery atrapado entre los hielos. Consigue liberarlo a base de explosivos, regresando a Inglaterra dónde es recibido como un héroe.

Corre el año 1907 cuando de nuevo Shackleton esta vez al mando de su propia empresa parte de nuevo al confín del globo:  

"Fue un simple sueño. Parecía revelarme que algún día yo iría a la región del hielo y de la nieve y continuaría sin descanso hasta que llegase a alguno de los polos de la Tierra, al final del eje sobre el cual gira esta gran esfera”
 

El Nimrod
La expedición que a bordo del Nimrod partió hacia  tierras australes estaba compuesta por quince hombres de los cuales tres; David, Mawson y Priestley eran geólogos y tenía como objetivo alcanzar los polos geográfico y magnético. Estaba amparada por el patrocinio de la Real Sociedad Geográfica y la financiación del industrial Beardmore.
Finalizando 1908 alcanzan la bahía de las Ballenas, una peligrosa capa de hielo salpicada por múltiples icebergs, les impide desembarcar. Ponen rumbo a la bahía de Mc Murdo estableciéndose en cabo Royds. Una cabaña transportada a piezas desde la metrópoli es terminada de montar a finales de Febrero así como la descarga de víveres y material.
 De nuevo y por extraño que parezca para el depurado estilo expedicionario británico Shackleton se hace acompañar de poneys en vez de perros en base a un cálculo que el mismo describe:

“Un poney arrastra 800 kilos y come cinco Kg de alimento diario .Un perro arrastra 50 Kg y precisa de 750 g. de alimento por jornada.”
 
Inexplicablemente se olvidan los ingleses que los poneys se hunden en la nieve blanda y sufren muchísimo con las temperaturas polares. Al transpirar por todo el cuerpo el sudor se condensa y se cubren de hielo; mientras que los perros, por el contrario, regulan su temperatura a través de la lengua, son mucho más duros en las condiciones extremas del polo. Quizás podamos inferir una explicación de los propios diarios de Scott durante el intento de 1901:

“En conjunto, nuestros esquíes han sido de muy poca ayuda, a los perros que están resultando un estorbo, tuvimos que atarlos a los trineos….Sacamos a los animales de las tiraderas y arrastramos los trineos nosotros mismos durante siete horas recorriendo 16 Km. con los perros caminando regularmente al lado de los trineos”
 

Terrible y absurda la imagen que se nos ofrece, tres hombres haciendo 1,5 Kms a la hora, con los esquíes en los trineos y acompañados por una jauría de perros. No se habían preocupado de aprender a esquiar y mucho menos de guiar correctamente a los perros. Esto crearía una animadversión hacia estos animales, en especial en la figura de Scott que a la postre resultaría fatal.
A partir del mes de febrero y una vez instalados los expedicionarios se aclimatan realizando diversos experimentos científicos, también efectúan la primera ascensión al volcán Erebus de 3794 m de altura.

En el mes de Septiembre de 1908 David, Mawson y MacKay parten hacía el polo sur magnético, sin ningún tipo de experiencia polar (salvo la obtenida durante la aclimatación) y sin tracción animal el 15 de Enero de 1909, tras numerosas vicisitudes, varias veces se cayeron en las grietas, consiguen situarse a 15´del polo magnético. Preparan un depósito con el material pesado en ese punto y logran concluir su objetivo. Desandan las 24 millas hasta el mismo y en un alarde de resistencia y valor regresan al Nimrod, habían recorrido 1260 millas sin poneys ni perros en el lugar más inhóspito de la tierra.

 
Por su parte Shackleton, Adams, Marshall y Wild parten a su vez de cape Royds el 29 de Octubre de 1908. Desde un principio se hace patente el sufrimiento de los poneys que van siendo sacrificados de manera inmisericorde. Grietas y una escasa visibilidad hacen durísimo el avance. El 26 de noviembre sobrepasan el punto alcanzado por Scott en 1902 y recorren el que bautizaran como glaciar Beardmore (en honor al patrocinador) a lo largo de un tendido ascenso que durante 200 Km. les acerca a la meseta antártica. El 11 de Diciembre su posición les sitúa apenas a 200 millas del Polo Sur. Quince días más tarde alcanzan al fin la meseta bajo unas condiciones extremas que se agudizan el día 30. Una violentísima ventisca les frena en seco. Débiles, enfermos y con las congelaciones acechando sus extremidades el 4 de Enero Shackleton redacta:

“El final está cerca, solo podemos avanzar tres jornadas más como máximo, nos estamos debilitando rápidamente”  
 

Avanzan contra el temporal tres días más, el día 7, a cien millas del Polo, se detienen. A la mañana siguiente, no pueden abandonar la tienda.

Dos días después, equipados con la Unión Jack, la cámara y una brújula se alejan del vivac en dirección al eje de la tierra. A las nueve de la mañana del día nueve de Enero de 1909, un cilindro hermético conteniendo unos sellos sitúa en 88º 23´de latitud sur el punto más austral alcanzado por el hombre a 97 millas del polo sur geográfico.
“He pensado que preferirías un burro vivo a un león muerto”  Escribe Shackleton a su mujer”  

El 1 de Marzo estaban de vuelta en el Nimrod tras un periplo de 1700 millas y abriendo las puertas del Polo a Amundsen y a Scott.