Desde el refugio de Maguillo, que está bien para pasar una noche a salvo de la interperie aunque no tiene nada de mobiliario ya divisamos una de las antecimas de La Sagra, llamada Piedra de los Caramelos. Unos metros más abajo del refugio podemos proveernos de agua en Fuente Maguillo.
Desde el costado del refugio está indicado, con marcas azules y verdes, un sendero que se mete por un pinar de salgareños subiendo suavemente. Después de unos minutos vuelve a salir a la pista, que sigue un poco más. Después de veinte minutos y 110 m de desnivel llegamos a una rotonda que es el final de la pista (el coche se podría subir hasta este punto).
De la rotonda sale un senderillo que por el pinar empieza a subir de manera más directa. Al poco llegamos a un prado llamado de Toscanillos, allí hay que estar atento a la flecha roja pintada en una roca porque tenemos que cambiar de dirección subiendo primero al Este y luego al Norte para llegar por una pronunciada cuesta al Collado de las Víboras, a 1.850 m.
Vamos teniendo estupendas vistas tanto del Castellón de los Mirabeles y la Guillimona, como de otras rocas llamadas los Miravete, detrás de las cuales se pueden ver los techos provinciales de Albacete (Las Cabras) y de Murcia (Revolcadores).
Ahora tenemos una fuerte subida de 500m de desnivel hasta la piedra de los Caramelos. Subimos buscando los hitos que nos llevan a un primer resalte donde queda el tronco calcinado por el rayo de un gran pino. Detrás del tronco se ve, al fondo, la sierra de la Puebla de Don Fadrique, que ya hemos superado en altura.
Ahora viene el tramo mas duro de la ruta, conforme subimos el terreno se va volviendo cada vez más pedregoso y empinado. Poco después ya vemos la antecima que está a cinco minutos de la Sagra, a partir de aquí hay un sendero que pasa por encima del Embudo y que nos lleva al vértice geodésico de La Sagra (2.383m).
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