Todas las rutas parten desde el mismo aparcamiento del Centro de Visitantes. A través de una senda flanqueada por tarayes, alcanzamos dos observatorios faunísticos situados en una laguna de carácter artificial, en el margen derecho del río Guadiana, y que nos permite ver la entrada del mismo en el Parque Nacional. El primero de los dos observatorios nos ofrece una visión en altura de la laguna; el segundo de ellos penetra en la misma, dándonos una visión más horizontal y un mayor acercamiento al río Guadiana.
En la orilla de la laguna, entre los dos observatorios, queda un pequeño bosquete de ribera (los chopos o álamos blancos) donde exhiben sus encantos el ruiseñor común y el carbonero común.
Durante el invierno, si los niveles hídricos son óptimos, veremos al cormorán grande pescando y compartiendo posaderos con las garcetas que deciden pasar el invierno en Las Tablas. Los bandos de cuchara común y de cerceta común son frecuentes durante esta época.
En verano, los mimbres del margen izquierdo de la laguna serán posadero de martinetes durante el día. El martín pescador se alimenta en esta agua, lanzándose en picado sobre su presa desde los tarayes de la orilla. Durante la época reproductora podremos observar aquí una de las danzas nupciales más bellas entre las aves, la del somormujo lavanco. Y al pequeño zampullín común presente durante todo el año. El aguilucho lagunero occidental patrullará sobre el carrizal en busca de alguna presa, mientras oímos los bandos de gangas volando hacia sus bebederos.
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