Con una longitud de 2.000 metros, discurre por pasarelas de madera que unen varias islas a lo largo del recorrido. Desde ellas se divisan distintas perspectivas de las tablas abiertas entre la vegetación y la avifauna sesteando o sobrevolando la zona. La senda nos dirige hacia el Bosque de los Tarayes, la más importante formación arbórea de la isla.
Este itinerario se une opcionalmente con la Laguna de Aclimatación, en la que se contempla un conjunto representativo de las anátidas que se pueden encontrar en el parque durante todo el año.
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