Los primeros pasos transcurren por el carril de Frailes, si bien se debe abandonar enseguida, en el primer cruce: a mano izquierda otro carril remonta el solitario barranco del arroyo del Vadillo. La subida, aunque larga, aproximadamente una hora y media de marcha hasta la cumbre, no ofrece dificultades a los caminantes. Los soberbios escarpes rocosos de la solana del Morrón acompañarán durante los primeros repechos.
Mediante una serie de curvas se alcanza un cortijo ganadero, el Cortijo Animas, a 1290m. El camino pasa enseguida a la margen derecha del barranco, normalmente sin agua. El paisaje cambia. En las laderas, ahora de perfil menos afilado, crecen chaparros de pequeño porte y algún que otro quejigo buscando el frescor de las umbrías. |
Tras otro apretado zigzag, esta vez más largo, se corona el collado de Navalayegua situado a 1.520 metros de altitud. En este punto hay que dejar el carril principal, y atravesar una antigua era para tomar el camino que rodea la loma y muere poco más adelante. |