La ruta que proponemos se inicia en el aparcamiento situado en las afueras del pueblo, a unos 500 mts, donde tomaremos una pista de tierra que desciende hacia el cauce del río.
En la primera bifuración tomaremos el camino de la derecha (aunque por la izquierda también se alcanzaría el nacimiento). A partir de aquí, el camino, señalizado, no presenta dificultad alguna, ya que discurre siempre paralelo al río.
A lo largo del recorrido, el caminante podrá deleitarse contemplando los hermosos ejemplares de haya, de sauce, de avellanos, de acebo, de tejo... y, sobre todo, contemplando los saltos de agua y las preciosas pozas de color verde turquesa. El excepcional jardín que conforman las 199 has de reserva natural constituye un paisaje de excepcional belleza, sin duda alguna uno de los rincones naturales de mayor belleza de la comunidad foral. Basta con traducir al castellano del euskera el significado del nombre "Urederra" ("Ura" - agua - y "ederra" - hermosa -) para hacerse una idea de la impresión que este singular paraje causará al visitante. Durante el trayecto, que recomendamos hacer con calma para un mejor deleite, el caminante podrá acercarse a la vera del río para descubrir los fabulosos saltos de agua y los remansos citados que han dado, por sus características, tal fama de belleza y singularidad a este lugar. |