Mientras descendamos podremos gozar de una sucesión de campos tradicionales de secano con muros, pequeños bosques-isla y alguna barraca fuera de nuestro alcance. En el lado izquierdo comprobaremos que domina el bosque de pino blanco y encinas regeneradas sobre antiguos campos. A media bajada el camino se asfaltará y a partir de este punto se podrá observar a nuestra izquierda una zona donde los cultivos tradicionales -la estructura es visible mediante la existencia de muros y alguna barraca - han estado transformados en huertos con riego por aspersión; si realizamos la visita en la época adecuada podremos distinguir algunos campos de calçots.
Siguiendo la bajada, enseguida encontraremos un cruce y un camino asfaltado, se trata del camino de L'Arboç que a la derecha nos llevaría de vuelta al núcleo de Santa Oliva y a la izquierda nos adentraría al término de Bellvei y posteriormente al de la Gornal, ya en la provincia de Barcelona. Nosotros seguiremos recto y hacia el sur continuando por el límite del término.
A la derecha, dentro del término de Santa Oliva encontraremos una sucesión de cultivos de secano y huertas, que conservan la estructura tradicional de muros y dónde también veremos algunas barracas, una de ellas doble. También observaremos varias balsas que regulan los riegos por aspersión de las huertas. Más al sur podremos contemplar una interesante zona de algarrobos y un bosquecillo con encinas destacables cercanas a un hermoso muro de piedra.
A pocos metros volveremos a encontrar un nuevo cruce, esta vez con el camino de Bellvei, también asfaltado. Si continuásemos recto engancharíamos con una nueva ruta pero ahora giraremos a la derecha y volveremos dirección Santa Oliva. Por esta vía a mano izquierda podremos contemplar las vistas de un gran labrado limitado por un muro dónde podremos distinguir una barraca con cierre metálico.
Más adelante y después de unas curvas, podremos apreciar un bonito ejemplar de encina en el margen sur del camino y un poco más allá, en el margen derecho, una barraca con el techo caído. Pasada la barraca saldrá un camino privado en diagonal que si lo siguiéramos nos llevaría al interesante mas de Cal Pascual, que cuenta con un secador de tabaco y una balsa.
De nuevo en el camino, nos moveremos alternativamente entre huertos, campos de cultivo tradicionales, terrenos baldíos y alguna barraca como la que podremos observar a nuestra izquierda, rodeada de algarrobos y al lado de una balsa.
A pocos metrps, a mano derecha encontraremos una zona de huerta y a mano izquierda una zona con cierta regeneración de pinos por donde se intúye un pequeño sendero perpendicular que nos llevará a la parte trasera de la masía de Cal Forner. La descubriremos por la presencia de dos grandes pinos blancos. En esta masía destaca la presencia de un secador de tabaco y de una interesante noria con una balsa anexa.

Volveremos hacia el camino dónde nos encontraremos rápidamente con otro que dibuja una curva pronunciada hacia el norte entre varios campos limitados por muros de piedra seca que nos conducirá al casco urbano de Santa Oliva, dejando a nuestra derecha el camino de L'Arboç. Si quisiéramos, podríamos coger este camino para hacer una pequeña extensión de la ruta hasta encontrar una zona de huertos con riego por aspersión que limita la Masía Ca l'Hugé , que tiene un reloj de sol en su fachada. Si nos fijamos podremos ver una barraca de planta redonda en el margen del huerto.
Volveremos por el camino de L'Arboç y entraremos al núcleo urbano por la calle Josep Maria Jané donde se puede apreciar la tradicional estructura del barrio histórico. A nuestra izquierda nos encontraremos con la plaza de Catalunya, allí tendremos la ocasión de refrescarnos en su fuente. Bajaremos por la calle Torres y Bages para encontrar la plaza mayor y posteriormente el ayuntamiento. Desde el ayuntamiento cogeremos el camino asfaltado, el camino de l'Albornar, que sale a la derecha y nos llevará entre huertos abandonados hacia la riera.
El conjunto de edificios que divisaremos a la izquierda forma lo que se conoce como Cal Miret, uno de los molinos más importantes del pueblo. A la derecha, en medio de un terreno baldío, encontraremos un solitario pie de platanero al lado de una balsa y un pozo. Podremos cruzar la riera en días de caudal normal por un pequeño puente natural desde el cual podremos apreciar el importante tamaño de los plataneros que existen en este tramo de barranco.
SSi subimos por el terraplén que hay enfrente podremos apreciar que al otro lado de la carretera hay una pequeña casita que parece estar abandonada, se trata de la casita del guarda, que se ocupaba del acceso al aeródromo durante la guerra civil. No obstante, nosotros iremos por el camino que sale en diagonal hacia el sureste (camino II) y cruzaremos la carretera situándonos en una zona de grandes campos abiertos de cultivos de cereales y huertas. Cuando lleguemos al cruce de caminos iremos por el de la derecha (que muere a pie de autopista), aunque nos detendremos para observar el paisaje llano y abierto hacia el norte, perturbado solamente por la presencia de alguna barraca.
El camino de la izquierda es el camino V, que nos permite observar una interesante alineación de olivos a lo largo del camino de Cal Sereno o camino de l'Albornar, marcado por dos grandes cipreses. Para acercarnos a la IDIADA tendremos que seguir este camino, por el que podremos contemplar espacios abiertos dedicados a la huerta por aspersión. Una vez cruzada la autopista por debajo, a mano derecha encontraremos la entrada a la Estación Depuradora de Aguas Residuales que da servicio a diversos municipios.
Pasada su entrada, dejaremos el término de Santa Oliva. Todos los campos abiertos situados entre nosotros y los terrenos de la IDIADA conforman lo que había sido utilizado como campo de aviación. Desde la masía de Cal Sereno, situada en el término municipal de Albinyana, podremos observar unos extraños depósitos de agua, aunque lo más destacable de esta masía es la presencia de un gran refugio antiaéreo que no es visible. Allí el camino girará hacia el norte paralelo al torrente de l'Albornar, flanqueado por encinas, pinos blancos y maquia.
En este punto nos encontraremos con la imponente instalación de la IDIADA, un circuito de pruebas automovilísticas construido hace unos quince años y que ocupa buena parte del sector de L'Albornar, incluida la histórica masía que da nombre a esta zona, dentro del término municipal de Santa Oliva. Nosotros seguiremos hacia el este, por la derecha, por una pista asfaltada perimetral al circuito. Esta zona se trata de una carretera muy utilizada por los trabajadores del polígono industrial de l'Albornar, por lo que tendremos que ir con cuidado con la circulación de vehículos.
Cuando la pista gira hacia el norte, en el vértice de la curva podremos observar varias barracas de piedra seca conservadas en una zona de antiguos campos de cultivos abandonados que han quedado entre el circuito y la autopista. Si seguimos hacia el oeste, a la derecha encontraremos un camino que se dirige a un puente que cruza la autopista, desde aquí tendremos una buena vista de los terrenos agrícolas tradicionales de la zona de La Casa Murada. Esta masía tiene una torre de defensa como ejemplo de las masías fortificadas que surgieron en esta zona en la edad media.
Desde ésta masía podremos volver por el mismo camino o seguir unos pocos metros más al norte donde en dirección oeste encontraremos un camino que nos conducirá a la urbanización Priorat de Banyeres, andando por una zona de viñedos donde también encontramos algunas barracas de planta redonda.
Devueltos al camino perimetral de la IDIADA, podríamos deshacer la ruta o, si queremos, continuar de nuevo al oeste y después de pasar por el polígono de l'Albornar, entrar al término de la Bisbal del Penedès y adentrarnos en sus rutas de barracas de piedra seca.
Ya de vuelta por el camino V hacia el núcleo de Santa Oliva, dejaremos atrás una hilera de olivos y cipreses y después giraremos a la izquierda. Justo cuando el camino vuelva a girar a la derecha - marcado éste por la presencia de un olmo ( Ulmus minor ) en el margen derecho - encontraremos otro camino que gira a la derecha y nos llevará hacia el sur. Este camino llegará a la carretera de acceso a las Pedreres, y lo tendremos que seguir unos metros hacia el oeste para volver a coger a nuestra izquierda el antiguo camino del Vendrell, que es de tierra.
Andando por este camino veremos que estamos sobre una plataforma de piedra seca elevada, dónde podremos observar una huerta muy bien cuidada que además tiene una barraca de planta redonda. Hacia el sur el camino discurrirá entre campos de almendros, viñedos, algarrobos, alguna granja y hasta veremos en el margen derecho cuatro barracas diferentes, una de ellas acompañada de un pozo.
Finalmente llegaremos a la urbanización de las Pedreres. Si queremos podremos acceder a la misma y volver por una calle elevada y paralela al camino pero en sentido contrario hasta llegar al margen de la urbanización para disfrutar de una buena vista de todo el sector.
Si seguimos el camino hacia el sur y sin desviarnos, una vez terminada la urbanización la vía se convierte en el camino dels Molins. Allí encontraremos a nuestra derecha un muro parecido a un corral que tendremos que rodear para observar las ruinas del Molí Alt del cual destaca su puerta y la estructura maciza y medieval, pese a su estado de conservación.
Seguiremos el camino hacia el sur hasta unos metros antes de la línea del Tren de Alta Velocidad donde encontraremos unas huertas familiares que algunos jubilados del pueblo aún cultivan. Al paso por debajo de la línea de alta velocidad encontraremos un cruce de caminos y cogeremos el de la izquierda, que va en dirección sur. Este camino discurre por una zona heterogénea de huertos y cultivos en activo y también abandonados. Más adelante, a nuestra derecha, veremos un margen con valla metálica a través de la cual podremos observar la extraña torre d'en Serra, de origen incierto pero probablemente medieval defensivo.
Cuando el camino termine ya en la trama urbana podremos girar a la izquierda donde, después de unos trescientos metros, veremos al norte una estupenda masía donde destacan dos torres coronadas con tejados brillantes. Se trata de Cal Camallarg, con varios elementos ornamentales interesantes.
Finalmente retornando por éste camino llegaremos hasta la carretera del Vendrell a Sant Jaume dels Domenys y cruzándola, andaremos hacia el norte para observar Cal Larrienaga, una edificación con elementos modernistas, como las ventanas elípticas de su fachada. Fué construida por "indianos" (emigrantes adinerados que regresaban de América) entre el siglo XIX y XX. Continuando por esta acera y un poco más arriba encontraremos una bodega con la típica arquitectura de ladrillo. Se trata de la bodega de ca l'Alegret, la única que se conserva en Santa Oliva.
Aquí acabará nuestra ruta, podremos volver hasta Santa Oliva por el mismo camino o continuar por el margen de la carretera, siempre con mucho cuidado.